Patagonia
El Productor Neuquino que lleva su Mensaje al Mundo

Diego Matías Lienan es un joven productor ovino y caprino que trabaja incansablemente por mejorar las condiciones para los productores de su comunidad.

Esta semana el paisaje se tiñó de blanco por primera vez en el campo de la Comunidad Mapuche Namuncurá en la provincia de Neuquén. Ante la belleza del paisaje, Diego Matías Lienan tomó su celular y captó algunas fotos de estas tierras, en el que se aprecian algunos caballos y el volcán Lanín en el horizonte.

Desde el 2025, Matías (como lo llaman los más cercanos) abrió un perfil en la red social Instagram, donde muestra la belleza del lugar que lo rodea y el día a día de su trabajo ligado a la producción ovina y caprina. “This is wild!” (¡Qué maravilla!), comentó una de sus seguidoras extranjeras, “Wow”, dijo otro como una expresión de asombro.

Estos contactos surgieron cuando Matías tuvo la oportunidad de viajar a Portugal el año pasado, para hablar del trabajo que hace con la producción. Su filosofía de vida, ligada a una cosmovisión donde el cuidado de la naturaleza es un pilar fundamental, lo llevó a especializarse en la regeneración de los suelos, una experiencia que trasciende fronteras.

Desde el Paraje San Ignacio, Lienan trabaja en la mejora de precios y rentabilidad de la lana.
Desde el Paraje San Ignacio, Lienan trabaja en la mejora de precios y rentabilidad de la lana.

La defensa por el precio de la lana
La Comunidad Mapuche Namuncurá se encuentra en el Paraje San Ignacio, ubicado a 45 kilómetros antes de Junín de los Andes y a unos 150 kilómetros de Zapala, en la mitad de ambos por la ruta 40, en el departamento Collón Curá.

En diálogo con +P, Diego Lienan nos cuenta que su comunidad se fundó entre fines de los 80’s y principios de los 90s. En pocos días el joven productor cumplirá 38 años: “Yo tengo a mis 2 padres vivos todavía, que están acá conmigo en el campo, así que siempre se dedicaron a la producción ovina y caprina toda su vida”, detalla.

La comunidad está conformada por unas 80 familias, de las cuales la mayoría son productores ovinos y caprinos. “Yo fui uno de los impulsores de todo el trabajo que venimos haciendo”, asegura. Y agrega: “quise que el resto pudiera poner en valor la producción”, un trabajo que habla de la generosidad con sus pares.

«Menos animal, más calidad»: la premisa con la que los productores transforman su tradición.

“Acá hay productores que tienen muchos animales… Logramos que la mayoría que empieza a trabajar pueda vender mejor su lana, como el Mohair (que es la lana que producen los chivos)”, explica sobre la formación de precios de la lana, uno de los temas en los que viene trabajando desde hace un tiempo.

“Toda la parte de la rentabilidad de la producción de los compañeros, acá de la de la comunidad, de los vecinos, de todos lo de la comunidad en general”, amplía. “Actualmente, es uno de los propósitos que hemos logrado”, dice orgulloso.

Por Mariana Lesa Brown

 

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