El diagnóstico de Fasciola hepática en ovinos se puede realizar en el INTA Santa Cruz.
La unidad de INTA en esa provincia patagónica puso a punto la técnica de sedimentación + filtración para el diagnóstico de esa parasitoris en ovinos, lo que permite realizar análisis locales. Esta capacidad fortalece el monitoreo sanitario y facilita la toma de decisiones preventivas y de control en los sistemas ganaderos de la región.
29 de diciembre de 2025Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en Linkedin Compartir en Whatsapp Compartir en Telegram
La Estación Experimental Agropecuaria (EEA) Santa Cruz anunció la puesta a punto de la técnica de sedimentación + filtración para el diagnóstico de fasciola hepática en ovinos. La fasciolosis es una enfermedad parasitaria que ocasiona importantes pérdidas productivas en la ganadería patagónica. La implementación de esta metodología permitirá identificar de manera más precisa la presencia del parásito en los animales, favoreciendo la adopción de medidas de control y prevención.
La puesta en marcha de la técnica de diagnóstico de Fasciola hepática en la EEA Santa Cruz representa un avance clave para el monitoreo sanitario de ovinos y es un gran aporte para mejorar la sanidad y la competitividad de los sistemas ganaderos de la región.
Diagnóstico local y capacidad instalada
Hasta ahora, los análisis debían enviarse a laboratorios de referencia en norte de la región patagónica, lo que implicaba demoras y mayores costos.
Hasta ahora, los análisis debían enviarse a laboratorios de referencia en norte de la región patagónica, lo que implicaba demoras y mayores costos.
Hasta ahora, los análisis debían enviarse a laboratorios de referencia en norte de la región patagónica, lo que implicaba demoras, mayores costos y dificultades para sostener un seguimiento sistemático en los establecimientos ganaderos.
Contar con la capacidad de realizar el diagnóstico local permite confirmar con la presencia o ausencia de la parasitosis a partir de la aplicación de la técnica basada en procedimientos de sedimentación, que posibilitan detectar los huevos del parásito.
La Ing. Química Nadia Oyarzún, responsable del laboratorio del INTA, subrayó que la técnica de referencia es la de “sedimentación + filtración”, que permite arribar a un diagnóstico certero sobre la presencia o no de la parasitosis en un establecimiento. Indicó que anteriormente las muestras “las estaban mandando a INTA Bariloche”, uno de los laboratorios de referencia. Junto a la AER Río Gallegos se propuso poner a punto la técnica en Santa Cruz. En este sentido aclaró que “el análisis que realizan es cualitativo: no decimos la cantidad de huevos que hay, sino si hay presencia o ausencia de huevos de FH en materia fecal, y el resultado se expresa en porcentaje del total de muestras enviadas”.
Por su parte, el Med. Veterinario Jorge Santana, de la Agencia de Extensión Rural Río Gallegos, destacó que “la disponibilidad del servicio en la provincia facilita el trabajo preventivo y de control, ante la presencia del hospedero intermediario y frente a condiciones ambientales favorables para el desarrollo de la enfermedad”. “Es una herramienta más con la que cuentan los profesionales veterinarios del medio y los productores para tomar decisiones sanitarias en tiempo y forma, reducir riesgos productivos y mejorar la respuesta ante eventuales brotes sin depender de envíos a otros laboratorios”, desarrolló.
Fasciola hepática
La fasciolosis, saguaypé o distomatosis es una enfermedad parasitaria, causada por el platelminto trematodo que afecta a gran cantidad de animales herbívoros y omnívoros, siendo considerada una de las parasitosis más importantes en rumiantes. Sus efectos incluyen disminución de la productividad a través de efectos en el crecimiento, fertilidad y lactancia, desencadenando en muchos de los casos la muerte.
En Argentina es particularmente importante en la región Patagónica, donde se ha reportado en la última década una prevalencia aproximada de 60 % en ovinos y 70 % en bovinos en establecimientos ganaderos con ambientes propicios para el desarrollo de la parasitosis.
En particular, en la provincia de Santa Cruz, su presencia es de carácter endémico en ambientes como arroyos, vegas y mallines en la zona centro y norte de la provincia. Se ha detectado el avance de la enfermedad en su distribución hacia el sur de la provincia en la última década a partir del hallazgo en lugares más extremos de los moluscos gasterópodos de la familia Lymnaeidae, los cuales actúan como hospedadores intermediarios para completar el ciclo de vida del parásito. En los seguimientos realizados hasta el momento, al sur del río Santa Cruz la enfermedad no ha sido detectada.
Santana señaló que se trata de una parasitosis “que es zoonosis de distribución mundial» y presente en Argentina en distintos ambientes. Indicó que “En ovinos, los cuadros clínicos suelen manifestarse de forma más aguda debido a su mayor sensibilidad, mientras que en bovinos tienden a presentarse de manera más crónica.” La signología corresponde principalmente a afecciones hepáticas. Entre los signos visibles mencionó “una anemia que ocurre por la migración parasitaria dentro del hígado” y la “presencia de edemas”, además de sintomatología inespecífica.
Por ello remarcó la importancia de realizar diagnósticos de monitoreo preventivo cuando se presentan condiciones ambientales adecuadas y la existencia de hospederos del parásito. Asimismo, describió que recientemente se comenzó a detectar el “hospedero intermediario, que es un caracol del género Lymnaea”, el cual habita en aguas poco profundas, no estancadas. Esta detección, sumada a la vigilancia epidemiológica, resulta central para evitar impactos sobre la producción.
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