Una de las actividades más tradicionales de la ganadería correntina busca afianzarse en todo el territorio provincial. A pesar de factores adversos, los productores ovinos continúan apostando a esta alternativa, y desde las instituciones alientan a la especialización productiva para lograr el desarrollo en todo el territorio provincial
Con muchos altibajos, producto de factores como el clima, los mercados y hasta los delitos rurales, la actividad ovina en la provincia de Corrientes continúa siendo una interesante opción para los productores.
Una actividad que, en los números finos, y con buen manejo y aplicando tecnologías adecuadas, puede ser más rentable que la cría vacuna, y que busca en la especialización productiva el repunte necesario para consolidarse en los campos correntinos.
La 19° Expo Ovina, realizada en Mercedes el pasado fin de semana, dejó en claro que la actividad está más que vigente. Con la participación de cabañas de distintos puntos del país –principalmente de Corrientes, Entre Ríos y Buenos Aires-, la exposición concentró 175 reproductores de las razas Romney Marsch, Corriedale, Ideal, Texel, Hampshire Down y Border Leicester.
Más allá de la muestra y la calidad que tuvieron estos animales, el evento lleva a pensar una actividad ovejera a nivel provincial, con posibilidades de desarrollo en todos los ambientes de Corrientes, a pesar de que tradicionalmente las majadas más importantes se concentraron en el Centro y Sur de la provincia.
“La ovejería no tiene un límite natural; el límite lo pone el animal que se va a elegir para cada ambiente. Y existe una oveja para cada ambiente, hay variedades en el mundo y localmente también algunas para adaptarse a cualquier región”, explicó Domingo “Milo” Aguilar, referente de la Sociedad Rural de Mercedes, a cargo de la organización de la 19° Expo Ovina, y también técnico de la EEA Inta Mercedes.
Aguilar explicó que “hay razas productoras de lana de calidad, que no las podés llevar a un lugar húmedo, con mucho calor. Pero hay razas que se pueden adaptar muy bien a las zonas más calurosas, como por ejemplo las razas sin lana, pensadas para carne”. Y sentenció: “La ovejería puede funcionar en cualquier lugar”.
Rentabilidad
Tradicionalmente en los campos de Corrientes, la actividad ovina ha sido un complemento a la actividad de cría de bovinos. Sin embargo, y con mucha experiencia y estudios realizados desde la EEA del Inta en Mercedes, Aguilar se anima a decir que “si uno hace los números finos, de carga total y superficie utilizada, la oveja tiene un ingreso mayor que la cría vacuna”.
En este aspecto, el profesional consideró que “el que logra tener buenos índices productivos, que cuida la actividad y aplica algunas tecnologías de manejo, tienen índices buenos. El que suelta las ovejas y se queda a esperar que le den algo, va a tener muchos problemas”, comentó.
Asimismo, señaló que “con índices razonables, sin hablar de índices extremos, la actividad genera ingresos suficientes para crecer y generalmente da una rentabilidad mayor que la cría vacuna”.
Especialización
Sobre las alternativas de trabajo para el desarrollo de la actividad, Aguilar consideró que “la opción más utilizada últimamente es la especialización productiva. Es lo que se está buscando para que la actividad sea más rentable y sustentable”.
Se trata de un trabajo de especialización en los campos. Elegir si producir lana o producir carne, y que uno de los dos propósitos que tiene el ovino pase a segundo plano.
“Por un lado, los que quieran hacer lana de calidad, tienen que volcarse a esa actividad; y sabiendo que el cordero resultante de cría va a ser un cordero de baja calidad, no va a tener mucha utilidad para la producción de carne”, explicó por un lado Aguilar.
Y por el lado de la producción de carne, el profesional del Inta Mercedes pidió “pensar en especializarse en ese sentido, y llegar a un cordero que cada vez se comercialice mejor; un cordero más pesado”. En este sentido, Aguilar comentó que “actualmente se considera cordero hasta el animal de dos dientes; ya no hablamos del corderito lechal, sino que hablamos del cordero de año y algo de vida, y la carne es de mucha calidad”.
En este sentido, consideró que “ahí empieza a tener empuje porque cambia la calidad músculo-hueso, a partir de que el animal es más grande en edad. Cuando es corderito, la cantidad de hueso y músculo es similar, y no se puede cortar o trozar; se limita solamente a la presentación para el asado; cuando es más pesado, con algún sistema mejorado de alimentación, y logramos una res del doble que el ternero destetado, ahí la relación comienza a ser más óptima porque la cantidad de músculo sobre la cantidad de hueso es mejor, entonces es propensa a los cortes”, explicó el profesional.
En este aspecto, Aguilar comentó que “es el animal que el consumidor va a comprar a la carnicería y no quiere traer un problema, que es comprar una res entera, que no va a poder siquiera guardarla en la heladera. Quieren un trozo de carne para preparar diariamente. Este es el sentido que le estamos dando, y creemos que si esto continúa su desarrollo va a ser una opción para el que produce carne ovina”.
Mejor lana y animales más grandes para la faena, parece ser el desafío que busca la actividad ovina, que no pierde vigencia en los campos de Corrientes, más allá de los problemas de mercado para sus dos propósitos, los cambios que clima que produjeron la mortandad de más de 6 mil ovinos en octubre en el Sur provincial, y los permanentes problemas de los productores de ovinos con los reiterados casos de abigeato.
FUENTE : EL LITORAL