El negocio ovino evolucionó, pero aún necesita una mayor escala

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El sector ovino tuvo una importante evo­lución en los últimos 10 años y hoy en día es consi­derado como un negocio ren­table y con importantes opor­tunidades. No obstante, en el Paraguay se necesita una mayor escala para proveer a las industrias y satisfacer la importante demanda de carne de cordero que hay en el mercado interno, manifes­taron directivos de la Asocia­ción Paraguaya de Criadores de Ovinos (APCO).

Arnaldo Silveira, presidente de la APCO; Guillermo Caba­llero, presidente de la comi­sión de ferias y exposiciones de la APCO; y Eva Velázquez, gerente de la APCO, hablaron la situación del negocio ovino y las perspectivas del rubro.

–¿Cuál es la coyuntura del negocio ovino?

–En estos últimos años se nota un gran crecimiento del interés de los producto­res que quieren incursionar en el rubro ovino. Lastimosa­mente no tenemos un censo específico de la cantidad de cabezas ovinos, pero noso­tros estimamos que pueden haber unas 600.000 cabezas a nivel nacional.

La motivación fue aumen­tando en los últimos años ya sea por un trabajo que se realizó desde la APCO y por la aparición de las industrias que empezaron a faenar ovi­nos. Hoy en día ya se lo ve como un negocio y ya no como una actividad complementa­ria en los campos ganaderos.

–¿Cuáles son las estadísti­cas de la faena de ovinos?

–Desde el 2014 hasta hoy en día, se registró un creci­miento del 25% de las fae­nas a nivel nacional, en base a las dos industrias que ope­ran actualmente en el país en la faena de ovinos. Esa faena es comercializada en el mer­cado interno, en donde hay un gran potencial. Hay una gran aceptación, una impor­tante demanda y hoy en día no damos abasto. Faltan cor­deros para faena en las indus­trias.

Los frigoríficos están fae­nando en promedio unas 600 cabezas de ovinos al mes, que representan a unos 10.200 kilogramos de carne men­suales.

–¿Cuándo comenzó la for­malización del sector?

–La comercialización y la faena formal empezó en el 2014 más o menos, a través de Bernardo Ceuppens (ex presidente de la APCO), que inició las faenas industriales y a comercializar la carne de cordero en los restaurantes y supermercados. También la Cooperativa Chortitzer del Chaco Central empezó con su faena industrial y eso ayudó a que en esa zona se despierte el interés y posibilite que hoy en día haya mucha población ovina. Al haber un mercado seguro para la carne de cor­dero hace que la gente quiera producir, sobre todo en los pequeños campos. Es una actividad que no requiere de gran inversión inicial y tiene un manejo más sencillo.

–El sector ovino ¿cuándo empezó a dar el salto a la profesionalización?

–Más o menos la actividad dio un giro en los últimos 10 años. Hubo un cambio de mentalidad y se empezó a ver a la actividad ovina como un negocio. Nosotros estamos concientizados de que tene­mos que desarrollar la carne de cordero. Brasil es un gran consumidor de carne ovina y es una gran oportunidad por­que nosotros estamos al lado y tenemos todas las condicio­nes para poder producir.

–¿En qué regiones del país hay mayor interés por la producción ovina?

–Hoy en día se están creando núcleos productivos a nivel de departamentos, como por ejemplo Caaguazú, en donde se están haciendo capacita­ciones e incentivos. Para­guarí y Misiones también son núcleos importantes, y el Chaco también se está desarrollando. Son zonas que están trabajando muy fuerte en la producción ovina.

–¿Sobre que razas se tra­baja?

–Las razas mayoritarias que están en producción en el país son la White Dorper, Dorper, Hampshire Down, Santa Inés y Texel. El interés por el rubro y la creación de nuevos núcleos productivos hizo que la gente que hace genética realice más inver­siones. Hubo gente que trajo genética (animales en pie y embriones) de Sudáfrica, Nueva Zelanda, Uruguay y Argentina. Se está armando un buen banco genético en el país y está al alcance de los productores.

Entre el 2015 y el 2016 se importaron alrededor de 5.000 cabezas de ovinos para mejoramiento genético y aumento del hato. En el 2017 se pararon un poco las impor­taciones por algunas cuestio­nes de mercado.

–¿Cuál es la perspectiva del rubro?

–La perspectiva que busca­mos es que haya escala, que haya productores con volu­men de hacienda. Somos conscientes que necesita­mos grandes productores para apuntalar la industria. Si tenemos escala con gran­des productores los pequeños productores también van a estar mejor. Necesitamos que haya productores que trabajen con 1.000 vientres y pro­duciendo 500 terneros al año; eso es lo que buscamos.Hoy en día la industria está en busca de materia prima y muchas veces les falta.
–¿Cuánto es el precio que recibe el productor?

–El precio que hoy se paga a los productores es de unos 18.000 a 20.000 guaraníes el kilogramo (peso al gan­cho) en los frigoríficos. Tam­bién hay un gran porcentaje de faena informal que tam­bién hace que a las industrias le falten corderos. El 50% de las faenas de ovinos a nivel interno es informal.

–¿Por qué hay esa infor­malidad?

Es por los controles sanitarios y porque sigue siendo nego­cio faenar en el campo y ven­der como carne fresca. Pero cuando tengamos un plan sanitario y unos controles del tránsito de ovejas esta infor­malidad va terminar. Nosotros empezamos una mesa de sani­dad ovina con el servicio veteri­nario oficial y otras institucio­nes y estamos trabajando sobre eso. Estamos tratando de sacar un plan sanitario a nivel nacio­nal, necesitamos eso imperio­samente para apuntalar a la producción y pensar a expor­tar en un futuro.

–La exportación ¿es un sueño a largo plazo?

–No le veo a largo plazo. De aquí a 5 años por lo menos un contenedor estaremos enviando afuera. Ahora mismo lo que queremos que la producción sea más eficien­cia y que hay gente que pro­duzca enserio.
–¿Se tienen en puertas más inversiones en el sec­tor industrial?

–Se nota el interés de inver­sionistas uruguayos y bra­sileños que están mirando a Paraguay como un poten­cial en producción y un posi­ble proveedor de carne ovina. Miran para venir a producir y poner su industria en el país.

Sabemos que la oferta de cor­deros siempre va ser un pro­blema para las industrias. Aun no producimos lo que tenemos que producir para que los inversionistas vengan al país por ejemplo a instalar un frigorífico. Pero es cues­tión de tiempo y necesitamos que haya escala.

–La comercialización de la carne de cordero ¿cómo está en el mercado interno?

–Hoy en día se comerciali­zan cortes envasados al vacío y con marca en las góndolas de los supermercados. Tam­bién en los restaurantes más importantes. Hoy por hoy ya se puede decir que si un consumidor quiere alternar la carne bovina con la carne ovina tiene la oportunidad de conseguir en los supermer­cados. Hoy por hoy ya está posicionada la carne ovina, evidentemente falta mayor marketing y enseñarle a la gente un poco de cultura del consumo de carne ovina y va ir ganando terreno.

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